Misterios sin revelar: Agartha

Cary Elena Pando 

 

Mucho se ha hablado, especulado, y hasta visionado sobre la existencia de los extraterrestres. Y ¿por qué no creerlo? Existen muchos misterios, que cada día, por azar o por tiempo vencido de cada secreto, van saliendo a la luz…

 

¿Por qué tenemos que pensar que somos una raza única en el Universo? Cada día hay más señales y evidencias de que la vida extraterrenal es absoluta, y ya somos muchos los humanos que aseguramos nuestros contactos casuales y/o provocados con los vecinos foráneos (me excluyo, que conste). Así es que la hipótesis de que hay vida extraterrestre, si en un momento dejó lugar a dudas, ya hoy es un hecho, y tal es así, que hasta a nivel de planeta la ONU ha nombrado una embajadora para estos asuntos extraterrenales, en caso de posibles e inminentes visitas de los amigos ET que, durante tanto tiempo (aunque nos observan)  nos han tenido algo olvidados o, mejor decir, marginados.

Hoy por hoy existe un encubrimiento mayor por parte de los gobiernos, entre tantos otros, y es el hecho (que ya va tomando forma), de la existencia de unas civilizaciones intraterrenas, y de una posible y manipulada hipótesis de que la Tierra es hueca y está habitada por criaturas, individuos, seres vivos extradimensionales (ni sabría aún cómo denominarles), que han hecho del interior de la tierra su habitat.

En un principio, ésto resulta difícil de creer, y peor aún de digerir, pero, como bien escribo al comienzo de este artículo, ya algunas evidencias comienzan a salir a la luz para, al menos, crearnos algunas hipótesis, y recurriendo nuevamente al  principio, me hago la misma pregunta: ¿Por qué pensar que somos una raza única que habita en el planeta Tierra? Y ¿por qué no creer  en la existencia de un mundo y una vida intraterrena?

 

Hay muchas corrientes y filosofías que apoyan tal criterio. La teología budista afirma su existencia y se rumorea que hasta el mismísimo Dalai Lama del Tibet intercambia información y mensajes de sabiduría y conocimiento, por ser unos de los elegidos como representación de esta existencia en la superficie terrestre, y un eslabón de conexión entre ambas civilizaciones. Se cree que este mundo subterráneo (Agartha se denomina), tiene canalizada su conexión con el Tíbet a través de túneles y canales que conectan a ambas capitales. Lhasa, capital del Tíbet, y Samballa capital de La Tierra Interior. Han existido rumores durante mucho tiempo que éstos son secretos muy bien guardados por los Lamas a través de todos los tiempos

Se habla también de un  túnel, o canal similar, que comunica las cámaras secretas en la base de la Gran Pirámide de Guisa con Agartha

En 1947 comenzaron por vez primera a salir a la luz, las primeras evidencias de estas civilizaciones cuando el Contraalmirante de la Marina estadounidense,  sobrevolando el Polo Norte, descubrió un “hoyo”, manifestando que la Tierra estaba hueca, y había avistado animales parecidos a los antiguos, moviéndose en medio de una vegetación exuberante y verde y mencionó la posibilidad de una prospera civilización.

Surgió una linda historia al respecto basado en el encuentro del Contralmirante con los reyes de Agartha y los mensajes de preocupación que tenían, a raíz de la explosión de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, sobre la seguridad y la supervivencia de ambas civilizaciones dentro y sobre el Planeta.

En 1956, el ya para ese entonces Almirante Bird dirigió nuevamente una expedición al Polo, pero esta vez al Sur y aseguró la existencia de otro “hoyo” similar, declarando que ambos polos son dos de las muchas aberturas al Centro e interior de La Tierra.

Estos descubrimientos, aunque en un inicio salieron a la luz, y causaron una moderada  y efímera conmoción, fueron suprimidos inmediatamente. Fuentes y factores gubernamentales norteamericanos se encargaron de borrar, destruir, ocultar y desaparecer todas las copias y artículos que se redactaron y documentaron al respecto. Si la historia no era más que una fantasía alucinante del Almirante Bird, entonces ¿por qué ocultarla?

Una vieja leyenda

 

Se  cuenta, y se afirma, que hace miles de años seres muy avanzados vinieron a La Tierra desde otros planetas, y tuvieron descendencia acá, a la que llamaron los Annu. Estos seres, auxiliados por sus ancestros y progenitores, los Anunnankis, ayudaron a construir las grandes civilizaciones de la Atlántida y Lemurias, ya que habían traído consigo métodos, técnicas y mecanismos superdesarrollados (les llamaban Arcas de la Alianza), con los cuales controlaban la gravedad terrestre para la elevación de dichas civilizaciones.

Con el tiempo, los Annu fueron emparejándose con los terrícolas y, ante la inminente y prevista destrucción de la Atlántida, huyeron a otros países, especialmente Egipto. Allí ayudaron a construir las pirámides, con sus Arcas de Alianza y poderosos instrumentos de perforación profunda bajo tierra, construyendo a su vez túneles y ciudades subterráneas.

Cuando comenzaron las glaciaciones y los diluvios, y el cambio de polos estaba a punto de demoler la Atlántida y Lemuria, los Annu entraron en sus ciudades interiores, a través de la Gran Pirámide, y después la sellaron, impidiendo a los terrícolas descubrir sus pasajes subterráneos y manteniendo fuera las áreas de inundación.

Es interesante señalar  que el gobierno egipcio ha encontrado muchos de estos túneles, y ha intentado explorarlos en los últimos 30 años, pero son tan complejos y extensos que recientemente han sido sellados “por temor y miedo a que los turistas se aventuren a entrar y se pierdan para siempre” ¿Curioso, verdad?

Algunas hipótesis

 

Se supone que Agartha está formada por varias masas de tierra a manera de continentes, ríos, montañas, y océanos, y que tiene un sol interior. Se presume una población altamente evolucionada, que pueden transmitir sus pensamientos unos a otros, usando ciertos tipos de radiación y que poseen fuentes energéticas más potentes que la electricidad.

Muchos científicos apoyan la teoría de que las antiguas civilizaciones de  Yucatán, Perú, Brasil, Camboya y el Tíbet se trasladaron bajo tierra, así como antiguos pobladores del Monte Shasta, donde se presume  que se encuentra la ciudad intraterrena de Telos. Al parecer son varias las ciudades bajo superficie a distintos niveles por todo el planeta y cada vez van apareciendo evidencias de que hay algo o mucho de cierto en ello.

De algunos mitos e historias

 

Actualmente se va creando una conexión entre todas y cada una de las leyendas e historias de los antiguos nativos.

Por ejemplo los Navajos enseñan que los predecesores del hombre vinieron de debajo de la Tierra y que, una vez en la superficie, transmitieron sus conocimientos a los humanos.

La mitología  de los indios Pueblo sitúa  el lugar de origen de sus dioses en la Tierra Interior. Los escritos antiguos de los chinos, egipcios y esquimales, hablan de los ancestros que vinieron de la tierra-paraiso del interior de La Tierra.

En la tradición budista, la antigua filosofía dice que Agartha fue colonizada hace muchos miles de años, cuando un hombre santo guió una tribu bajo tierra.

En las antiguas leyendas de Quetzacoalt, el gran avatar de los aztecas y toltecas, se cuenta  que desapareció en una plataforma volante durante ocho días, y visitó el mundo subterráneo.

Según las leyendas mongolas, Agartha está gobernada por el Rey del mundo, que reside en Shamballa, y estos pueblos son parte de una tribu que, buscando escapar de Genghis Khan, se escondió en un país subterráneo, donde fueron guiados  a través de túneles a todas partes del mundo. Y que estos túneles corren  por debajo de todos los continentes y océanos de la tierra.

Resumiendo y conectando historias, leyendas, trabajos bibliográficos, documentales, científicos, antropológicos y, sobre todo, estructurando hipótesis científicas actuales, se presume que existen unas 100 colonias subterráneas, bastante cerca de la superficie que son denominadas La Red de Agartha. Sus costumbre varían, pero todas tienen una estructura común de vida, basada en la orientación espiritual. Se supone que la media poblacional de estas ciudades no es muy alto, aunque se definen altamente pobladas las ciudades de Telos, bajo el Monte Shasta en California, y otra localizada bajo las llanuras del Mato Grosso en Brasil. El enclave atlanteano es llamado Posid, entre otras como Avalón, Ogigia, Thule, Olimpo, etc.

Aunque la Atlántida y Lemuria se han convertido en mitos para los humanos, cabe pensar que continúan evolucionando bajo nuestros pies. ¿Será por ellos que nos sentimos más importantes?

Lo cierto es el desconocimiento total de que somos participes, y que si hay algo de realidad en este asunto, nuevamente hemos sido víctimas del silencio y la manipulación de la información a la que siempre hemos estado sometidos por parte del poder imperante de nuestros gobiernos. Cabe entonces reflexionar al respecto y pensar que, de no estar absolutamente solos en el Universo, podríamos compartir un abrazo y un mensaje de amor al hermano escondido y lejano durante tanto tiempo…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s