EL DERECHO A LA VIDA

EL DERECHO A LA VIDA

CONSTITUCIÓN DEL REY CANIBAL PARA LOS KAZNUTOS

 

Yo, el rey Huanta (blanco) de la Luna, me reservo el derecho de elegir a los ministros y consejeros y cambiarlos cuando crea conveniente:

1.- Suprimo en todo el territorio del pueblo de los Kaznutos el exterminio de ancianos de ambos sexos en la “Laguna Sagrada”, para pasto de sus dioses (caimanes). Aquel que viole las leyes expuestas por el rey será ahorcado en el “Árbol de la Justicia”.

2.- Suprimo que al nacer un niño, si el hombre se le antoja que nació con los malos espíritus se lo echen a los caimanes de la “Laguna Sagrada”. El que así lo hiciera, será condenado en el “Árbol de la Justicia”.

3.- Ninguna persona será castrada en nuestro territorio aunque lo exijan sus superiores. El que así lo hiciera, él o ellos serán castrados como sus víctimas y penados, advirtiendo que aquellos sorprendidos in fraganti haciendo el amor del mismo sexo, serán castrados, porque el pueblo necesita machos para reproducir, no maricones.

4.- La mujer tiene el mismo derecho que el hombre a pasar por la puerta grande de la moc-loka. El que le prohíba será castigado con grande pena. Os está prohibido, también hacer el amor el padre con sus hijas, el hijo o hijos con su madre, el hermano o hermanos con sus hermanas. El que así lo hiciera será castigado con la máxima pena.

5.- Ningún guerrero podrá salir de la tribu en busca de aventuras a tierras enemigas sin la autorización del hombre de guerra. El que así lo hiciera será castigado a trabajar en los kanucos varias manos.

6.- Aquel guerrero que coja prisionero a un hermano enemigo y le dé muerte por su propia cuenta, antes de presentarlo a la casa de los guerreros, será ajusticiado.

7.- Suprimo que al morir el gran guerrero, las esposas más viejas sean quemadas vivas al pie del cadáver. El responsable o responsables que así lo hiciera, será ahorcado.

8.- Suprimo beber sangre humana aunque el brujo lo aconseje para calmar dolores estomacales.

9.- La falta de respeto a los guerreros del orden será castigado a trabajar en los kanucos varias manos.

10.- Se les prohíbe a los hechiceros presentar en sus ceremoniales sacrificios humanos, el que lo hiciese, será ahorcado.

OTROS DEBERES:

El varón, a las dieciséis lunas, cumplirá una pequeña disciplina en la casa de los guerreros, donde será educado en tácticas de guerra y otros menesteres. E igualmente para las mujeres solteras jóvenes.

Está prohibido someter a los jóvenes guerreros a pruebas como:

-Golpear con los puños matas espinosas.

-Enfrentarse a colmenas.

-Surcarse los pies con espinas.

-Revolcarse entre ellos y comerse los gérmenes de los cadáveres ulcerados para consagrarse guerreros.

Está prohibido la venta y compra de esclavos, el que viole la ley, será ajusticiado.

Por haber mayoría de mujeres no hay límite en cantidad de esposas. Pero si el hombre no porta bien con ella, los bienes se repartirán por igual y podrán abandonar la moc-loka e incorporarse al grupo de solteras.

Los padres que abandonen a sus hijos por incapacidad de criarlos, los miembros de “Obediencia”, tienen derecho a acoger al niño y hacerse cargo hasta las dieciocho lunas.

Si nuestro pueblo se encontrara en peligro por pueblos enemigos, al escuchar el tambor de alerta, deberán personarse inmediatamente tanto hombres como mujeres, que estén en la custodia del pueblo en la casa de los guerreros. El que no lo hiciera, será expulsado del pueblo y condenado a vivir con los malos espíritus.

El gobierno se reserva el derecho de adjudicarse un tercio de las mercaderías producidas en los kanucos, para socorrer a los ancianos, niños desamparados y guerreros del orden.

Y por último queda consagrado “Hombre de Tierra” al ÑUCO-KURIBAN(alcalde) del pueblo de los kaznutos, Antonio el otro “Hombre de la Luna”.

GRAU-IRU SANKO (agradecimiento de corazón)

“KALGERI-HUANKA”- REY DE LOS KAZNUTOS-

HIJO DEL “GRAN KALGERI MHITOS”

Terminada mi constitución, hago convocar a los miembros del Círculo de Obediencia en la casa de mis padres.

“Os he hecho convocar aquí para que escuchéis la nueva ley que entrará en vigor mañana a la salida del brasero grande”, esta será grabada en el Árbol de la Justicia, lugar donde estará expuesta para siempre y donde todos los pobladores acudirán para su lectura y comprensión, a vosotros os encargo hacer que los demás la entiendan y comprendan. El gran iguapé poniéndose en pie, prepara su brasero de fuego sagrado y en cuclillas, con una vara empezó a hacer sus rituales, mirándome fijamente sin pronunciar palabra volviéndose a sentar.

¿Qué es lo que dice el viento?, le indagué: el viento dice que el rey blanco obra mal en nuestra tribu, comunica a través de mi humo que la nueva ley impuesta arruinará al poblado. ¿Por qué dice el viento que voy a arruinar la tribu?, lentamente con gran ira contestó, prohíbes el sacrificio en honor a nuestros dioses, y eso es lo único que nosotros podemos ofrecerles, sacrificios humanos, además ellos se presentan voluntarios para que las águilas mansas lleven sus espíritus a donde moran nuestros dioses, yo le contesté: ¿porque no empleáis esos ritos cuando mueren de muerte natural?, se hizo un silencio absoluto entre los “Miembros de Obediencia”, los ojos duros del hechicero se clavaron en mi haciéndome sentir mal bajo su penetrante y desafiante mirada. Por lo que veo, todos vuestros dioses están en contra de la nueva ley, pues bien…, “Miembros de Obediencia”, lo someteremos a votación, el saldo fue ocho votos a mi favor y cinco en contra, ¡Mañana antes de la salida del sol, entra en vigor la nueva ley!, ordené retirándome de la estancia.

Admitida esta, aunque a regañadientes, se respetaba aceptablemente, convivíamos en armonía, no hacíamos la guerra, en una de nuestras salidas por la selva nos encontramos con una gente muy rara, de rasgos faciales diferentes, cubiertos de pelo por todo el cuerpo, orejas grandes, piel oscura, faltos de cabello en la cabeza, parecían más monos que seres humanos. No conocían otras razas, desconocían los metales y no sabían aprovecharse de la piedra, eran crueles y muy religiosos, realizaban horrendos sacrificios, poco a poco fuimos venciendo su desconfianza, nos mezclamos entre ellos, nos permitían las visitas e intercambiábamos comida y objetos.

Una choza de su poblado la transformé en ayuntamiento donde tomamos decisiones conjuntas, allí cree un registro civil de los habitantes de ambas tribus, levanté una iglesia, donde daba clases de religión y castellano, los más jóvenes acudían gustosos casi todos los días, alguno de ellos aprendía con mucha rapidez, tenía francamente ganada la confianza de todos los habitantes, excepto la de los brujos, una mañana levanté una cruz en medio del poblado, este hecho singular fue el detonante de la sublevación de los brujos en compañía de tribus vecinas en contra de los hombres blancos, tras una gran ofensiva hacia nosotros, conseguimos huir con grupo de indígenas fieles.

Tras mucho navegar y correr por la selva, en un sendero nos encontramos con un indio civilizado que nos acompañó hasta Loro-choreclo, donde quedaron los indios a cargo de una familia de trabajadores de la canela.

Publicado por ÁNGEL VALERO GARCÍA.-REY CANIBAL MURCIANO- en 13:21 0 comentarios

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